miércoles, 25 de enero de 2012

este es mi tren...

Hola chicas... como están, ya hace un tiempo que no escribo y no es que no haya querido pero estos días han sido una locura, esta seguramente es una de mis ultimas entradas semanales, ya que pronto saldré en un viaje y de eso quiero hablar en este post.

hace unos días me dijeron que la vida es como un tren en donde las estaciones son las diferentes etapas de la vida y las personas que te acompañan en estas, suben y bajan ya que también viven en esas etapas... de alguna manera con esta manera de ver las cosas, pude entender un poco mas como hay personas que tienen un significado muy fuerte sentimentalmente, de pronto se alejan o te alejas de ellos debido a tus planes o sus planes.. pero esto no quiere decir que no sigan siendo esas personas, las que han formado parte de tus experiencias y recuerdos, que te hacen querer regresar siempre a casa.

Es por ello que hoy escribo acerca de estar aquí o estar lejos, pero creo que no se trata de dejar cada vez que decides tomar un camino que te aleja de las personas que amas de verdad, creo que solo es tomar un rumbo en donde tus pensamientos e ideas se enriquecerán al experimentar sensaciones y situaciones en diferentes contextos, también he sentido miedo e incertidumbre ante el futuro pero creo que eso le pasa a cualquiera estando en cualquier lugar, el tomar una decisión puede cambiar totalmente el camino de la vida.


















Asi que hoy solo quiero agradecer a las personas que han formado parte de mi vida y han subido y bajado en el tren en el que sigo vagando... ya que ustedes siguen en mi corazón y mi alma dejando esa huella que en cada momento me hace ser mas fuerte este en donde este...al regresar siempre podré volver a subir al tren en donde los recuerdos se reaviven y sean mi presente.

OTRO VIAJE
Ya en los campos de Jaén, 
amanece. Corre el tren 
por sus brillantes rieles, 
devorando matorrales, 
alcaceles, 
terraplenes, pedregales, 
olivares, caseríos, 
praderas y cardizales, 
montes y valles sombríos. 
Tras la turbia ventanilla, 
pasa la devanadera 
del campo de primavera. 
La luz en el techo brilla 
de mi vagón de tercera. 
Entre nubarrones blancos, 
oro y grana; 
la niebla de la mañana 
huyendo por los barrancos. 
¡Este insomne sueño mío! 
¡Este frío 
de un amanecer en vela!... 
Resonante, 
jadeante, 
marcha el tren. El campo vuela. 
Enfrente de mí, un señor 
sobre su manta dormido; 
un fraile y un cazador 
?el perro a sus pies tendido?. 
Yo contemplo mi equipaje, 
mi viejo saco de cuero; 
y recuerdo otro viaje 
hacia las tierras del Duero. 
Otro viaje de ayer 
por la tierra castellana 
pinos del amanecer 
entre Almazán y Quintana!? 
¡Y alegría 
de un viajar en compañía! 
¡Y la unión 
que ha roto la muerte un día! 
¡Mano fría 
que aprietas mi corazón! 
Tren, camina, silba, humea, 
acarrea 
tu ejército de vagones, 
ajetrea 
maletas y corazones. 
Soledad, 
sequedad. 
Tan pobre me estoy quedando 
que ya ni siquiera estoy 
conmigo, ni sé si voy 
conmigo a solas viajando.



Antonio Machado.